Outdoor first aid
Altitude sickness, heatstroke, bleeding, fractures and how to move an injured person.
Primeros auxilios en actividades al aire libre
Para los mochileros aficionados al senderismo en la naturaleza, es fundamental conocer y dominar algunas nociones básicas de primeros auxilios y de señalización de auxilio.
A continuación se presentan algunos conocimientos básicos sobre cómo pedir ayuda, el autosocorro y el socorro mutuo. (Los dibujos a mano y las nociones de primeros auxilios que los acompañan han sido proporcionados por el Centro de Formación en Salud y Primeros Auxilios de la Cruz Roja de Pekín.)
Lo ideal es asistir, antes de partir, a un curso de primeros auxilios organizado por la Cruz Roja u otra entidad local.
I. Aprende a pedir auxilio con señales
Con el avance de la tecnología, los equipos modernos de señalización de emergencia se han generalizado, como las radiobalizas, las radios o los teléfonos satelitales. Si tienes la posibilidad, llévalos. Si no dispones de ellos, no te preocupes: memorizar algunos métodos sencillos de señalización puede serte de gran ayuda.
1. Señal de fuego: es el método más común en el exterior. Suele encenderse una serie de tres fogatas, separadas por una distancia similar entre sí. De día, se puede producir humo cubriendo la fogata con hojas u otros materiales húmedos. Pero hay que extremar la precaución contra incendios, sobre todo en el bosque.
2. Señal luminosa: de día, se pueden enviar señales reflejando la luz del sol con un espejo, método muy eficaz. Sirve cualquier objeto reflectante, como metal, un trozo de vidrio o unas gafas, y es sencillo y no tiene efectos secundarios. Para usarlo, señala con un dedo hacia el lugar al que quieres enviar el mensaje y, con la otra mano, sostén el objeto reflectante y ajusta el reflejo del sol, dirigiéndolo poco a poco hacia la dirección de la mira. De noche, puedes emitir señales con una linterna u otro dispositivo luminoso. Señal internacional de auxilio en montaña: emitir destellos seis veces por minuto, detenerse un minuto y repetir la señal.
3. Marcas en el suelo: en terrenos abiertos, como praderas, playas o zonas nevadas, se pueden hacer marcas en el suelo. Por ejemplo, se pueden trazar palabras en un prado de hierba o pisar señales en la nieve; también se pueden formar símbolos con ramas, piedras o algas para transmitir información. Memoriza estas palabras: SOS (auxilio), HELP (ayuda), LOST (perdido).
La seguridad, ante todo
Esperamos que, al explorar, pongas la seguridad en primer lugar y actúes siempre según tus capacidades. Si tienes la mala suerte de perderte en la montaña y las señales de auxilio no dan resultado tras mucho tiempo, busca un arroyo en la naturaleza y sigue su curso hacia abajo, venciendo las dificultades. Si perseveras, llegarás sin duda a un lugar habitado.
Intoxicación alimentaria
Prevención: mantén buenos hábitos de higiene y evita consumir alimentos que tengan mal aspecto o no parezcan limpios. No comas verduras ni frutos silvestres al azar en el campo, y mucho menos setas silvestres recogidas sin criterio.
Síntomas: diarrea, náuseas, convulsiones e incluso pérdida de conciencia.
Primeros auxilios: en primer lugar, coloca al paciente en un lugar con aire fresco y buena ventilación, y procura que no pase frío. Si la ingesta fue reciente, intenta provocar el vómito para expulsar la comida del estómago (el método más sencillo es introducir los dedos en la garganta). Después, lava el estómago con agua limpia o con agua jabonosa, y traslada al paciente a un hospital cuanto antes.
Reposición de líquidos
Si la diarrea y los vómitos se deben a una intoxicación leve, basta con beber agua con azúcar y sal para reponer los líquidos perdidos.
Mordedura de serpiente
Prevención: al caminar o acampar al aire libre, lo mejor es llevar pantalones largos y extremar la precaución durante el recorrido.
Síntomas: dolor intenso en la herida, enrojecimiento e hinchazón; náuseas, vómitos, visión borrosa, salivación, sudoración e incluso dificultad para respirar.
Primeros auxilios: en primer lugar, haz que el herido se recueste y procura que se relaje y no se asuste, pues el miedo acelera el pulso y favorece la propagación del veneno por el cuerpo. Reduce de inmediato la circulación sanguínea en la zona afectada. La mordedura suele estar en la pierna: ata una cuerda o una prenda por encima de la herida y apriétala. Luego, lava la herida con agua limpia y succiona la sangre envenenada, preferiblemente con el turno de varias personas (quien tenga llagas en la boca no debe participar en absoluto). Por último, aplica el antiveneno tópico, cubre la herida con una gasa (sin elevarla) y, tras administrar el antiveneno por vía interna, traslada al herido a un hospital lo antes posible. (Si la serpiente responsable ha sido abatida, no olvides llevar también su cuerpo, sobre todo la cabeza, al hospital para que los médicos puedan evaluar su toxicidad y tratar la lesión en consecuencia.)
Picaduras de abejas y avispas
Síntomas: por lo general solo causan enrojecimiento, hinchazón y dolor locales, sin síntomas generales. Pero si la picadura es múltiple, pueden aparecer síntomas sistémicos como mareos, náuseas y vómitos; en casos graves, puede producirse shock, pérdida de conciencia o incluso la muerte.
Primeros auxilios: en las picaduras de abeja se puede aplicar en el exterior una solución débilmente alcalina (como amoníaco al 3 % o agua jabonosa), o bien aceite rojo (hongyou), Fengyoujing o agua Hualushui, aplicados localmente. En las picaduras de avispón, se neutraliza con una solución débilmente ácida (como vinagre) y, al mismo tiempo, hay que extraer de inmediato el aguijón con una aguja fina. Si los síntomas generales son graves, acuda cuanto antes a un hospital.
III. Rescate de emergencia en caso de ahogamiento
Primero, desabroche el cuello de la camisa a la persona ahogada, retire rápidamente cualquier objeto de la boca y la nariz y mantenga libres las vías respiratorias. Después, colóquela boca abajo con la cabeza hacia abajo y dé palmadas en su espalda para que salga el agua que haya entrado en las vías respiratorias y los pulmones; no lo haga durante demasiado tiempo. Si la persona ahogada ya no respira, practique de inmediato la respiración artificial.
Indicaciones
La respiración artificial y las compresiones torácicas también están indicadas en casos de inconsciencia y shock causados por otras razones.
IV. Primeros auxilios ante traumatismos
Durante las excursiones a pie, es habitual que los viajeros con mochila sufran heridas. Aunque la probabilidad de un accidente grave es baja, es muy importante saber qué hacer si alguien resulta herido durante el recorrido.
Control de hemorragias
Una hemorragia que no cesa pone en peligro la vida; detener el sangrado es el primer paso en los primeros auxilios ante un traumatismo.
En las heridas con hemorragia abundante, hay que presionar la arteria correspondiente para detener el sangrado. En los cursos de primeros auxilios se aprende a localizar con precisión, con los dedos, los puntos de presión (las guías de primeros auxilios editadas por los centros de emergencia locales ofrecen información más detallada). Por falta de espacio, aquí solo se indican algunos puntos importantes; aunque son sencillos, son muy eficaces.
Consejo: la presión sobre la arteria debe ser moderada y mantenerse entre 10 y 15 minutos.
En las heridas leves, basta con presionar la zona con gasa, un pañuelo limpio o una prenda de ropa limpia para detener el sangrado.
Compresión de la arteria carótida
La arteria carótida es la «gran compuerta» de la sangre del cuerpo; se localiza fácilmente un poco por encima de la clavícula. Para las hemorragias graves de la cabeza y de las extremidades superiores, basta con presionar en este punto.
Nunca presione al mismo tiempo las arterias carótidas de ambos lados del cuello.
Compresión de la arteria femoral
Se encuentra en la parte interna, en el punto medio del ligamento inguinal, donde el pulso es muy evidente. Ante una hemorragia grave en la extremidad inferior, presione con ambos pulgares hacia arriba y hacia fuera.
Compresión de las arterias radial y cubital
Para detener hemorragias en la muñeca y la mano.
Compresión de la arteria braquial
Para hemorragias en el brazo, coloque la otra mano con el pulgar y el índice formando una «boca de tigre» hacia arriba y presione en la parte superior del brazo, a 2/3 de su longitud.
Compresión de las arterias de los dedos
Presione con el pulgar y el índice a ambos lados de la base del dedo que sangra.
Torniquete
También es un método muy eficaz para detener el sangrado. Si no dispone de un torniquete especial, puede utilizar una cuerda, una goma elástica o una prenda de ropa; átelo con firmeza por encima del punto de sangrado (en el brazo o el muslo) para frenar la pérdida de sangre, pero sin apretar en exceso. Afloje durante unos minutos cada media hora para evitar la necrosis de las células musculares.
Vendaje
El vendaje protege la herida de infecciones y también ayuda a detener el sangrado. Al vendar, tampoco debe apretar demasiado ni dejar la venda demasiado floja.
Higiene
Lo ideal es usar gasa y vendas médicas; si emplea pañuelos o prendas de ropa en su lugar, preste especial atención a la higiene.
Inmovilización de fracturas
En general, las fracturas de las extremidades pueden inmovilizarse y vendarse de forma sencilla con ramas o tablas de madera, según la situación. El objetivo es mantener estable la zona fracturada y evitar que sufra nuevos golpes que agraven la lesión.
V. Mal de altura
En zonas de altiplano por encima de los 3000 metros, la presión atmosférica y la concentración de oxígeno son bajas, por lo que la mayoría de las personas sufren dolor de cabeza, mareos, palpitaciones y falta de aire. En casos más graves pueden aparecer pérdida de apetito, náuseas, vómitos, insomnio, fatiga, distensión abdominal y opresión en el pecho, e incluso complicaciones que pueden poner en peligro la vida.
Medidas preventivas
· Tome infusión de rhodiola (hongjingtian) durante un mes antes del viaje, ya que ayuda a aumentar el contenido de oxígeno en la sangre.
· Lo ideal es ascender de forma gradual, desde altitudes bajas hasta altas; por ello, es preferible no llegar al altiplano en avión.
· Al llegar a la altura, evite el ejercicio intenso.
· Si presenta síntomas leves de mal de altura, no se alarme y descanse. Si los síntomas son intensos, acuda al médico cuanto antes y abandone la zona de altura lo antes posible.
· Lo más temible del mal de altura es el edema pulmonar, que puede derribar a una persona en muy poco tiempo. Por ello, tras llegar a la altura, abríguese bien para evitar infecciones respiratorias. (Advertencia: en ningún caso beba alcohol.)
En zonas de altura son frecuentes las hemorragias nasales. Siéntese e incline la cabeza hacia delante para que la sangre no caiga en la garganta. Pince la parte inferior del tabique nasal (atención: no pince las alas de la nariz) y suelte cada 10 minutos; repita varias veces hasta que la hemorragia se detenga.
Mal de altura
Los viajeros procedentes de altitudes bajas toleran peor la falta de oxígeno; al llegar a zonas situadas por encima de los 1500 metros, como Kunming (1880 m), es probable que sientan síntomas leves de mal de altura, así que conviene estar mentalmente preparado.
VI. Golpe de calor
Con altas temperaturas, dolor de cabeza, vértigo, piel caliente y enrojecida y pulso acelerado pueden ser síntomas de golpe de calor; hay que descansar cuanto antes en un lugar fresco y a la sombra. Para ayudar a bajar la temperatura de una persona inconsciente por golpe de calor: trasládela a un lugar fresco y tiéndala boca arriba; quítele la ropa exterior; cúbrala con prendas empapadas en agua fría; una vez normalizada su temperatura corporal, retire la ropa mojada, séquela y mantenga el abanico en movimiento. Si presenta deshidratación grave, dele abundante agua ligeramente salada y, después, tiéndala con los pies elevados.
VII. Quemaduras solares
La piel quemada por el sol se enrojece, pica, se ablanda e incluso forma ampollas. Busque cuanto antes un lugar a la sombra, pase con suavidad un paño limpio mojado en agua fría sobre la piel afectada y beba agua para reponer líquidos.
El reflejo del sol en el agua y en la nieve también puede causar quemaduras solares; en zonas de altura, incluso en días nublados, existe riesgo de quemarse.
VIII. Traslado
El traslado de heridos debe hacerse con mucho cuidado. Los viajeros independientes no suelen disponer de equipos profesionales de transporte, pero pueden emplear los siguientes métodos manuales según la zona lesionada y el entorno.
1. Apoyo: adecuado para heridos con lesiones leves que pueden ponerse de pie y caminar.
2. A hombros: adecuado para heridos conscientes y de poco peso que pueden mantenerse de pie, pero no caminar por sí solos. No debe usarse con heridos que tengan dificultad para respirar, como los asmáticos, ni con traumatismos torácicos.
3. En brazos: adecuado cuando solo hay un socorrista.
4. Silla de dos personas: adecuado para heridos conscientes que puedan colaborar con los socorristas; requiere la participación de dos personas.
Lesiones de columna vertebral
Los heridos con lesiones de columna no deben ser trasladados a la ligera. Si es necesario moverlos, deben hacerlo varias personas de forma coordinada, levantándolos en posición horizontal y manteniendo el cuerpo estable, especialmente la cabeza y el cuello. Para trayectos largos, utilice una camilla o un sustituto improvisado.
Fuente: China Self-Guided Travel 2025 (《中国自助游》, Tianjin Science & Technology Press, Aug 2024), pp. 137–149.